Super Castlevania IV (SNES, 1991)

Super Castlevania IV vuelve a contar la historia de Simon Belmont (Castlevania NES) quien tendrá que superar 11 niveles llenos de plataformas, enemigos y saltos complicados, cabezas de medusa incluidas, para tener la oportunidad de enfrentar a Drácula.

Empezaré por lo obvio: Super Castlevania IV es un buen juego, el ambiente, historia y otros elementos encajan con la serie o al menos con los elementos que eran considerados parte de ella al momento de ser lanzado en 1991. Sin embargo, al jugarlo no se siente como un Castlevania 100% y aunque esto no es algo malo a mi parecer contradice los principios sobre los que la serie fue creada.

Colándose nuevamente al castillo de Drácula antes de que cierren la puerta.

Hasta ese momento una de las características de la serie habían sido los controles, que habían sido diseñados (por genio o por accidente) para ser burdos dando un control limitado sobre el personaje comparado con otros juegos de la época. En Castlevania I (NES, 1986) el látigo sólo podía utilizarse en dos direcciones y después de utilizarlo el personaje no podía moverse por una fracción de tiempo, además el saltar era un compromiso pues una vez en el aire la dirección no puede ser cambiada.

Esta cualidad de los controles es incluso mencionada como un punto a favor en el libro The History of Castlevania – Book of the Crescent Moon, incluído con la colección de aniversario:

“De forma sorprendente, esta limitación [los controles] fueron muy bien recibidos por los jugadores. Estos controles introdujeron un ambiente donde presionar el botón de forma repetida no era necesariamente una buena idea.

Puede ser agonizante en un inicio aprender las mecánicas del látigo, pero una vez que las dominaron se dieron cuenta de lo divertido que podía ser derrotar a los enemigos con esas habilidades. Les trajo no solamente un juego emocionante, sino también satisfacción al verse mejorar.”

Es justo aquí donde Super Castlevania IV difiere del resto, pues si bien los controles tratan de mantener algunas características de los juegos anteriores, no solamente se tiene cierto control sobre el personaje la momento de saltar, también es posible usar el látigo en cualquier dirección y seguirlo agitando por tiempo indefinido para destruir proyectiles, murciélagos o cabezas de medusa. Esas cabezas de medusa que eran una pesadilla en los Castlevania anteriores, de repente fueron un obstáculo sencillo de superar.

Como en otros juegos de la serie encontrarás carne en las paredes.

El cambio de diseño en los controles hace que los niveles, que en juegos anteriores habían sido diseñados con la complicación del látigo en mente, usen otros recursos para aumentar la dificultad, en mi opinión de forma artificial, como la ubicación de enemigos en lugares inesperados o que siguen rutas diferentes al resto, de tal forma ahora no solamente se vuelve necesario aprender las mecánicos del juego sino también memorizar la posición de ciertos enemigos o trampas.

En cuánto a los jefes en su mayor parte son bastante simples, algunos de ellos tienen patrones divertidos de esquivar, desgraciadamente la estrategia más sencilla es ¡atacarlos sin detenerse! justo lo que se quería evitar en el primer Castlevania. Durante mi juego encontré solo uno, la momia en el nivel A-2, que no se puede vencer de esta forma, pero un punto en la pantalla donde sus ataques no alcanzan vuelve la batalla trivial.

Super Castlevania IV es un juego excelente, con gráficos y sonido increíbles, 10/10 sin embargo en el aspecto Castlevania, deja algo que desear.